29 de oct. de 2007

Marathon des Sables. La Crónica


marathon des Sables

Distancia: 245kms
Tiempo: 44:49hrs
Etapas: 6
Clasificación: 383 ( lesión)
Año: 8 Abril 2005
Zona: Sahara, Marruecos



Todo un gran reto después de ser finisher en el Ironman de Lanzarote. Sabía que podía hacerlo y entrené duro para fortalecer el cuerpo y prepararme para la carrera reina del ultrafondo: Marathon des Sables.
Todo era  nuevo, material, alimentación, condiciones,… una prueba como esta es difícil de planificar, fue un acierto ir muy bien aconsejado por gente que ya la había hecho y por suerte no me faltó ni sobró nada, fue la clave. Básico las polainas para la arena, la comida liofilizada, que no pesa ni ocupa casi nada, y la ropa térmica para la noche ya que las temperaturas bajaban mucho. Aprendí mucho en autogestionar, la comida, las sales… es lo más importante, conocerte en todo momento y saber tus necesidades y poder anticiparte, esto me ha servido ya para todas mis carreras.

Llegó el día. Nos trasladaron a Oarzazate (Marruecos) en avión y luego en camiones hasta el campamento base. En esta carrera se duerme en grupos de ocho corredores en Haimas Bereberes, no es muy cómodo, pero era lo que había. Estuvimos una noche de reconocimientos médicos y de material y al día siguiente a correr.
En la primera etapa la intención era salir tranquilo e ir disfrutando, pero corrimos más de la cuenta, todos.  Fueron 29 kms y tardé 3:10hrs, supongo que fue la emoción. Este día te das cuenta de lo duro que va a ser, ya que apenas se puede correr, el terreno son todo dunas de arena blanda y el calor es asfixiante. Además aún llevando las polainas, la arena se metía en las bambas y era como una lija a cada paso.  Al llegar a la Haima, cogí frio, vomité y estuve 2hrs un poco mal, creo que fue un poco de deshidratación. Pasó rápido. Cené de vicio y descansé bien.

El segundo día todo el mundo ya sabía lo que había, 38kms así que más tranqui. Tenía un poco de lesión en la rodilla derecha así que aflojé y qué bien, ya que la etapa fue durísima. Estuve con Xesc Terés varios Kms hasta las rectas de 6kms donde aflojé bastante. En las dunas no podía correr bien y la última subida del 25% fue bestial, a cuatro patas y con pajarón incluido. Llegué a meta andando por las dunas, ahí comencé a saber donde me había metido, el porqué dicen que es una de las carreras más duras del ultrafondo.

El tercer día 41kms fue uno de los más agotadores. Salí caminando, malas sensaciones, tenía lesión en la rodilla derecha y periostitis en la pierna izquierda, un calor de 45 grados y dunas de 10mts. Me costaba mucho subir y bajar, mucho, pero sabía que tenía de luchar. Iba a ser durísimo, pero tenía que intentarlo. Y lo conseguí, acabé la etapa con la mente en que ya no competía, era supervivencia, quería acabar este reto y tenía que lograrlo. Ya no importaban posiciones, tiempos, solo el acabar esta meta, finalizar. Esa noche casi ni dormí del dolor.

Llegó la temida etapa larga, 76kms. Fui a la enfermería como cada mañana, ya era una costumbre, las curas matutinas: antiinflamatorios, pies a punto… Estuve a punto de retirarme. Me costaba mucho caminar, los pies los tenía fatal, las rodillas peor y las tibias ni las notaba. Lo único bueno fue estar en un grupo de 10 con Javi Calero y Nil Bohigas. Hubo una tormenta de arena muy potente a mitad de etapa, fue brutal, arena en todas partes, ni con las gafas, buff,... Juntos realizamos 16hrs sin parar y encima nos lo pasamos en grande. Llegué como pude a la Haima, a la 1 de la madrugada. Tenía mucho miedo, ya que no sabía si al día siguiente me podría levantar, sentí que no tenía piernas, fue horrible.

La quinta etapa de 42kms era la que decidía si acabaría o no. Tenía los pies muy infectados, mucho. En la enfermería era el paciente estrella. Salimos el mismo grupo que el día anterior pero con Pablo, que quería ir un poco más lento. Eso fue un problema ya que más tiempo implica gestionar la alimentación mucho mejor, Pablo tuvo que parar deshidratado. Yo cogí fuerzas no sé de donde y me fui solo a meta, es increíble como podemos superarnos. Al llegar me puse a llorar ya que quedaba solo un día y había sufrido demasiado. Durante la etapa sangré incluso por la nariz. No estaba nada bien.

Último día, 20kms y un sueño que se iba a cumplir.¡Pero que duro!! No podía ni andar, incluso me dejaron un bastón a la salida y más adelante me dejaron otro de lo mal que iba. Era algo épico, lo estaba consiguiendo y no sabía ni como.  Javi y Pablo que ya habían llegado vinieron a buscarme para hacer el último Km juntos, no me lo creía. Lloré como nunca y encima llegué corriendo, corrí ese último Km sacando fuerzas de donde ni sabía que tenía, era el sueño desde que tuve la lesión. No se puede pedir más. Bueno si, poderlo celebrar, ya que estuve en la habitación del hotel destrozado.

Al día siguiente me dejaron solo en la habitación, pero como pude me fui a recorrer Ouarzazate, quería ver algo de la zona, aunque fuera a gatas, jajaja. Y ya para alucinar fue el recibimiento en BCN, el aeropuerto estaba a tope de gente de Blanes, habían hecho todo un autobús para venir a buscarme. ¡Que ilusión!!  Ver a Neus y mi familia. INCREIBLE.

Esta carrera ha sido la más dura que he hecho, con diferencia, sobretodo por la inexperiencia, porqué aún no me conocía en situaciones tan extremas, pero creo que es la que más me ha enseñado. ¡Comencé con la más grande!